Nací en Italia y crecí en Montreal, Quebec. Hoy tengo el privilegio de llamar a Fleming Island, Florida, mi hogar. Desde muy joven descubrí mi pasión por la medicina, y decidí dedicarme a esta profesión porque realmente amo la medicina y la oportunidad que me brinda de ayudar a los demás.
Para mí, un buen día de trabajo es cuando mis pacientes salen de la consulta sintiéndose escuchados, respetados y tranquilos. Me esfuerzo por responder a sus preguntas, aliviar sus preocupaciones y guiarlos para que den pasos positivos hacia una mejor salud. Cuando un paciente sonríe y me dice “gracias, me ayudaste mucho hoy”, sé que estoy cumpliendo con mi propósito.
En Sanitas, mi compromiso es brindar una atención compasiva y basada en evidencia, enfocada en la prevención, la educación y el bienestar a largo plazo. Creo firmemente que cada paciente es mucho más que un expediente médico: es una persona con una historia, y estoy aquí para escuchar, apoyar y trabajar juntos como equipo en su camino hacia una mejor salud.
Cuando me quito la bata, disfruto pasar tiempo con mi familia, cocinar, relajarme y ver series en Netflix. También me encanta jugar con mi Frenchie, Frida, quien trae mucha alegría y diversión a nuestro hogar. Valoro mucho los momentos simples que hacen la vida especial.