Nací en Haití y crecí en North Miami y Miramar, Florida, y actualmente vivo en Coconut Creek. Llegué a los Estados Unidos en busca de una mejor vida y mayores oportunidades durante un período de inestabilidad política en mi país de origen. Crecer en comunidades diversas del sur de Florida fortaleció mi pasión por servir a pacientes de diferentes culturas y comprender la importancia de respetar sus creencias y valores.
Decidí dedicarme a la medicina para retribuir y cuidar a los demás de la misma manera en que médicos y enfermeras cuidaron de mi familia cuando mi madre recibió tratamiento por cáncer de mama. Esa experiencia me inspiró a brindar a cada paciente compasión, apoyo y dedicación.
Un buen día de trabajo significa ver una mejoría en la salud de mis pacientes y que tanto ellos como sus familias participen activamente en su cuidado, hagan preguntas y se sientan seguros con su plan de tratamiento.
En Sanitas, pueden esperar una atención compasiva, individualizada y culturalmente respetuosa, basada en la confianza y la colaboración.
Cuando me quito la bata, disfruto pasar tiempo con mi familia y cocinar recetas de diferentes culturas, lo cual me permite conectar y valorar diferentes tradiciones.