Nací en New York, pero crecí y he vivido toda mi vida en el sur de la Florida. Mi familia es de Venezuela y se mudó a este país en busca de mejores oportunidades, algo que me enseñó desde joven el valor de la compasión, la perseverancia y la comunidad.
Desde pequeña supe que quería hacer una diferencia en el mundo, y no hay mejor manera de hacerlo que impactando positivamente la salud y el bienestar de las personas. Me apasiona brindar una atención continua y construir relaciones sólidas y de confianza con mis pacientes. Mi meta es ayudarlos a vivir vidas largas, saludables y felices.
Un buen día de trabajo es aquel en el que puedo atender todas las inquietudes de mis pacientes y asegurarme de que se sientan escuchados, comprendidos y cuidados.
En Sanitas, me esfuerzo cada día por brindar la más alta calidad de atención, abogar por mis pacientes, educarlos y empoderarlos para que tomen el control de su salud.
Cuando me quito la bata, disfruto pasar tiempo en la playa y compartir momentos de calidad con mi familia y mis perros.