¡Rejuvenécete! Una buena noche de sueño depende tus hábitos

Bien, mal, mejor / Revista Bienestar Sanitas Ed.129
Fecha: Enero 12, 2017

Revisa tus hábitos a la hora de dormir y cambia lo que no te conviene, para que descanses de verdad y puedas vivir mejor tu día a día.

Al dormir, el cuerpo se recupera física y mentalmente de todo lo ocurrido durante el día. Desciende la frecuencia respiratoria y el consumo de oxígeno, el corazón late más lento y la actividad mental solo alcanza para almacenar los sucesos importantes en la memoria y borrar el resto de información que no es útil. Durante el sueño se llevan a cabo los más importantes procesos metabólicos, se producen hormonas y se renuevan tejidos. Por eso, es fundamental dormir bien, y procurarle al cuerpo y a la mente las condiciones para un descanso reparador.

Hay que atender el ambiente del cuarto, pero también la alimentación y la actividad física. Lo ideal es hacer ejercicio al menos dos horas antes de dormir, y comer algo ligero: una crema, un trozo de pollo o pescado con ensalada o una tortilla con verduras son opciones que le permitirán pasar la noche descansando de verdad y amanecer con ánimo. Procure tomarse un tiempo para desconectarse de los afanes del día: una película, un baño con agua caliente, el yoga, la meditación o una buena lectura servirán de preámbulo para un descanso completo.

Deja fuera de la habitación el celular, la tableta, el radio y hasta el televisor.
 En este mundo agitado e hiperconectado, debemos aprovechar al máximo esos pocos momentos que tenemos para compartir con nuestros pensamientos, para dejar actuar nuestros sueños, para escuchar el silencio.

MAL

  • Dormir con el televisor o el radio encendidos. 
  • Fumar o tomar alcohol antes de dormir. 
  • Acostarse con el estómago lleno o vacío. 
  • Consumir alimentos demasiado grasosos, picantes o condimentados en la noche. 
  • Hacer ejercicio intenso justo antes de 
dormir. 
  • Tomar somníferos que no hayan sido 
recetados por el médico. 

BIEN

  • Tener una cena liviana dos horas antes de acostarse.
  • Tomar una ducha caliente.

  • Hacer ejercicio de forma regular.

  • Limitar el consumo de líquidos en la noche.

  • Evitar el consumo de café y otras bebidas estimulantes cuando haya sensibilidad. 
  • Tomar una infusión.

MEJOR

  • Desconectarse de los aparatos.

  • Tener una rutina diaria de sueño.

  • Dormir más de seis horas, y menos de diez. 
  • Usar la cama solo para el sueño y la actividad sexual.

  • Usar ropa cómoda.

  • Consultar con el médico cuando tenga dificultades para dormir durante más de tres semanas.